En 2026, el crecimiento económico mundial se desacelerará hasta el 3,0%. Impulsada por factores geopolíticos, la transición energética y los cambios tecnológicos, la industria de la fundición entrará en una nueva etapa de desarrollo verde, inteligente y de alta gama, poniendo fin a la era del crecimiento extensivo.
Importante divergencia en la estructura de la demanda: Sectores tradicionales como los vehículos de gasolina y la maquinaria general experimentarán un crecimiento estancado, lo que provocará competencia de precios en el mercado general de piezas fundidas. Los vehículos de nuevas energías, la industria aeroespacial y los dispositivos médicos se convertirán en los principales impulsores del crecimiento. Se prevé que la demanda de sistemas trifásicos para vehículos de nuevas energías y de piezas integradas fabricadas mediante fundición a presión aumente más del 50% interanual; las piezas fundidas de aleaciones especiales para la industria aeroespacial crecerán un 8% anual; y las piezas fundidas para dispositivos médicos aumentarán un 15% anual, expandiéndose aún más hacia mercados de alto valor añadido gracias a la aplicación de la tecnología de impresión 3D.
Reestructuración acelerada en el lado de la oferta: Normas ambientales más estrictas obligarán a la salida de capacidades productivas pequeñas y medianas intensivas en energía, incrementando la concentración del sector. Las empresas líderes reducirán sus costos de cumplimiento y fortalecerán su competitividad ESG mediante tecnologías verdes como el reciclaje de arena de moldeo, la recuperación de calor residual y la sustitución de hornos eléctricos. La adopción generalizada de la fundición inteligente promoverá una producción “basada en datos”, con gemelos digitales y aplicaciones de internet industrial logrando un aumento del 20% en eficiencia y una reducción del 15% en las tasas de defectos.
El panorama regional se encuentra estratificado: la región de Asia-Pacífico concentra más del 65% de la capacidad productiva, mientras que los conglomerados urbanos del Delta del Río Yangtsé, del Delta del Río Perla y de Chengdu-Chongqing en China consolidan sus posiciones centrales en la manufactura, al tiempo que la capacidad productiva se traslada gradualmente hacia las regiones central y occidental. Europa y Estados Unidos se centran en aleaciones de aluminio de alto rendimiento y componentes estructurales complejos, reforzando sus ventajas en el segmento de alta gama; por su parte, el Sudeste Asiático, aprovechando sus ventajas de costo, ha registrado una tasa media anual de crecimiento de la producción superior al 8%, convirtiéndose en un polo emergente de crecimiento.
La cadena de valor está siendo reevaluada: La mayor volatilidad de los precios de las materias primas lleva a las empresas a fortalecer la resiliencia de sus cadenas de suministro mediante la diversificación de las compras y el uso de metales reciclados. El mercado está pasando de “precios por peso” a “precios por calidad”; productos de alta tecnología como componentes complejos de paredes finas y módulos integrados obtienen importantes primas, impulsando saltos significativos en el valor del sector a pesar de las limitaciones de producción.